éxito

Errores comunes en el email marketing

En Sarbacán trabajamos duro para que cualquiera pueda realizar campañas de email marketing fácilmente. Por eso, queremos ayudarte a corregir esos errores que, tanto si llevas tiempo haciendo marketing por correo electrónico como si empiezas, se suelen cometer. Esperamos que los siguientes consejos sean útiles para optimizar tus envíos y alcanzar, así, el éxito.

Envíos de correos no solicitados

El envío de correos electrónicos a clientes o clientes potenciales que no lo hayan solicitado es, posiblemente, el error más común. Para hacer una buena campaña de emailing, debe obtener el consentimiento (opt-in) de los destinatarios antes de invertir tiempo y dinero. Es muy sencillo, con un formulario, por ejemplo, y da mejores resultados que los envíos sin permiso (spam). ¡No asumas que tus clientes quieres recibir información tuya! De lo contrario, pronto podrías ser considerado un spammer –y recuerda que eso puede tener consecuencias legales.

Pedir demasiada información en la inscripción

Si ofreces un formulario para registrarse en la newsletter, no pidas demasiada información. Los clientes odian los formularios extensos. La única información requerida es el correo electrónico, lo demás es opcional. También puedes solicitar el nombre y apellidos para personalizar el email, por ejemplo, pero no excedas los tres campos de entrada. ¡Recuerda que tu objetivo es aumentar la lista!

Enviar demasiados o demasiado pocos correos electrónicos

La frecuencia con la que realizas los envíos de emails es importante. No tienes que acosar a los destinatarios –a menos que te lo pidan–, pero tampoco tienes que olvidarlos –o te olvidarán ellos a ti–. La frecuencia de envío depende de tu mercado. Si la lista la forman clientes potenciales que están investigando antes de la compra, por ejemplo, tienes interés en comunicarte de forma rápida e intervalos cortos. No obstante, lo óptimo sería que, en el formulario, los destinatarios eligieran cada cuanto quieren recibir los correos electrónicos.

No preparar las campañas

Para conseguir una campaña de email marketing eficaz, ¡tienes que prepararla! Eso implica determinar un objetivo y adaptar, en consecuencia, la lista de destinatarios y el contenido del mensaje. No te pongas en el último momento. Tienes que dedicarle tiempo y realizar pruebas. Ten también en cuenta que es muy importante el asunto del mensaje y evitar las faltas de ortografía.

No incitar a la acción

Si tu email no es puramente informativo, es fundamental para guiar a tu audiencia el siguiente paso. Sea cual sea el propósito de tus newsletters, tienes que decir a tus destinaratios “haz clic en…”, “aprende”, “compra”… El uso de botones que se encienden, llamativos, verbos de acción, etc. ¡Y no olvides los enlaces! Coloca tus calls-to-action en la parte superior del mensaje, ya que ahí será claramente visible. Asegúrate de que tus destinatarios entienden lo que se espera de ellos. Evita largos discursos y céntrate en el mensaje esencial.

No hacer pruebas antes de enviar

Uno de los retos del email marketing es la visualización del correo electrónicos en los principales servidores. El mensaje puede verse diferente en Gmail, Hotmail, Outlook… Sarbacán te permite realizar pruebas antes de hacer el envío a todos los destinatarios y observar vistas previas del mensaje. Así te aseguras de que el mensaje será leído correctamente por el mayor número de personas. Por otra parte, también es una buena manera de comprobar que tus emails no serán considerados spam.

No hacer caso de las estadísticas

Programas como Sarbacán te permiten medir el impacto de tus emailings. Puedes ver las estadísticas de cada campaña y comparar con la anterior para entender el comportamiento de los destinatarios. ¿Por qué un correo electrónico ha sido más abierto que otro? ¿Por qué se han dado de baja en este email?

Toda esta información te permitirá hacer mejores campañas de email marketing y optimizar tu estrategia global. Así que ¡aplica estos consejos!

Primera fase de El Día del Candidato: ¡terminada!

Ayer finalizaba el periodo de inscripciones para El Día del Candidato y tenemos que decir… ¡que ha sido un éxito! Y, cuando las cosas empiezan con buen pie, también suelen acabar de maravilla.

Foto: ** Fanch

Antes de empezar con el concurso, nos marcamos unos objetivos –como debe ser–. Nos dijimos que, para ir bien, tenían que inscribirse 20 personas, un 10% de los invitados a participar –recordad que el concurso era restringido y solo podían participar las personas que habían intentado trabajar con nosotros–. Pues bien, no solo hemos superado ese número… ¡lo hemos duplicado! Hay 41 inscritos dispuestos a crear contenido online original y eficaz.

Ahora tienen unos días para pensar qué contenido crear. Los únicos requisitos es que los suban a Internet –y, por lo tanto, puede ser texto, vídeo, audio, presentaciones, multimedia…–, que tengan alguna relación son Sarbacán o nuestro sector de actividad y, por fin, que sea difundido para generar tráfico a nuestras páginas. ¡El día 17 es el día! Descubriremos las creaciones de nuestros participantes y, entonces… ¡a ver si generan buzz o no!

Desde aquí damos las gracias a todos los participantes y, cómo no, les deseamos mucha suerte.

La frustración del éxito excesivo

En mis relaciones con los usuarios de Sarbacán suele surgir un miedo: temen estar desbordados por las reacciones de los destinatarios de su campaña.
Se entiende: aunque haya pocos milagros, se ve a menudo que, con una base de datos legítima, una buena herramienta de envío*contenido eficaz y/o creativo, el ROI es desmesurado.

Crónica de la frustración: 2/3
<< Leer anterior / Leer siguiente >>

Habitualmente, contesto que sí hay que tomar este caso en cuenta, pero no darle demasiada importancia. Me gusta decir que no hay que preocuparse de las dificultades que nacen con el éxito: son problemas de ricos.

 

Mi problema de rico: una invasión

Con el reclutamiento por Twitter de la teniente Natalia, llegó mi problema de rico. Una vez realizado el fichaje de mi goleadora de la comunicación online, no quité enseguida los anuncios que había difundido. Quince días después, ya había recibido 169 candidaturas. ¡Una invasión!

Hubiera sido fácil contestarles a todos de forma casi automática que el puesto ya no estaba disponible, que les deseamos mucho éxito con su búsqueda y bla bla bla. Pero me quedé extático al imaginar el potencial escondido detrás de esta montaña de CV, de “Estoy interesado a vuestra oferta”, “Soy una persona proactiva”, “Muy señores míos”…

Claro que no todos serán linces (“flechas”, diríamos en francés). Claro que unos contestaron a miles de anuncios sin mirarlos. Claro que pocos son con los que podría convivir en una oficina cada día. ¡Pero figurarse la suma de los talentos, fantasear el volumen de trabajo alcanzable con este equipo potencial!

 

El desencanto del hippy

Además, buscaba ayuda para contenido online. Es verdad que los contenidos online dan identidad y reputación y que por ello hay que cuidar la calidad de lo difundido. Pero también cuenta la cantidad. Me acuerdo de un mail comercial recibido hace poco: era de un proveedor SEO que ofrecía “generar un par de miles de buenos links rápidamente”. Sea como sea pero bueno…

¡Qué lástima perderse estas competencias (el yo humano), este recurso (el yo cínico), toda esta gente que querría acoger en la oficina para cambiar el mundo (el yo hippy)!

¿Una solución?

Votre dévoué,
Paul de F.

* Si todavía no sabes porque hace falta una buena herramienta para los envíos de e-mailings, tienes que leer este post (… cuando estará publicado… pero es obvio, ¿no?)

Crónica de la frustración: 2/3
<< Leer anterior / Leer siguiente >>

 Scroll to top