Malas bases de datos: el riesgo de los spamtraps
A estas alturas, ya deberíais saber por qué es importante tener una base de datos opt-in para hacer emailing y cómo conseguir destinatarios de manera legítima, por ejemplo a través de formularios de suscripción. No obstante, si todavía tenéis la tentación de comprar una base de datos, os damos un motivo más por el que no hacerlo: los spamtraps.
Foto: Tim Pierce
Qué es un spamtrap
Un spamtrap es una dirección de correo electrónico que no ha sido creada con un fin comunicativo, sino que su función es dar caza a los spammer. Estos e-mails se esconden para que solo los recolectores de direcciones de correos utilizados por los interesados en enviar emails no solicitados los encuentren. Como el propietario de estos correos electrónicos no ha dado ninguna autorización para que le envíen mensajes, automáticamente todos los que reciba serán considerados mails no solicitados.
Consecuencias de enviar emails a un spamtrap
Un spamtrap puede ir recibiendo mensajes que serán utilizados por un sistema de anti-spam automatizado. Dicho sistema bloquea todos los correos electrónicos con el mismo contenido que llegan a otras direcciones de e-mail, considerándolo un mensaje no solicitados o, dicho de otro modo, spam. Además, la dirección de IP del emisor puede ser añadida a una blacklist (lista negra), por lo que todos sus mensajes podrían considerarse spam.
La mayoría de las bases de datos que se pueden comprar en Internet contienen algún spamtrap para atrapar a los que realizan malas prácticas en sus campañas de email marketing. Por eso nuestra recomendación a los usuarios de Sarbacán es simpre igual: no utilizar bases de datos externas.







