call to action

¿Qué es un call-to-action?

El call-to-action es una parte fundamental de nuestra campaña de e-mail marketing. Concepto perteneciente a la publicidad y el marketing, consiste en una sugerencia o petición para realizar algo en concreto. Un botón de descarga, de compra o de suscripción es el call-to-action por antonomasia.

 

Uno de los elementos claves de un buen e-mail es generar en el destinatario la reacción que esperamos. Que compre, que descargue tu programa, que lea determinado artículo o visite tu sitio web. Un call-to-action no es más que eso, una invitación a hacer algo. Pero, ¿cómo debo hacerlo?

 

Obviemos el “click aquí”

Debemos dar información al respecto, un “click aquí” como solución evidente en realidad no nos soluciona nada. El usuario debe saber que tiene que hacer, debemos informarle de que vamos a ofrecerle. Un “clique aquí” cualquiera hará que tenga que buscar en el texto colindante qué va a pasar si realmente hace click en el link. Términos como “suscríbete” o “ver catálogo” son buenos calls-to-action.

Cosmética

Dar un buen aspecto a nuestro call to action evidenciará lo que queremos que se haga. Usar un botón o una negrita en un lugar adecuado nos dará muchos clicks. Asímismo, no debemos abusar, hay que repartir los calls-to-action de manera inteligente para que no canse al lector.

El mensaje en el email marketing

El cuerpo del mensaje es, sin duda, el elemento del e-mailing más importante de todos. Con el asunto y el remitente, hemos conseguido que nuestro destinatario abra el correo, pero de nada servirá si lo que encuentra no le gusta. Con el contenido de nuestra campaña de e-mail marketing, nos jugamos todo lo que hemos trabajado. Así que ¿cómo tiene que ser el contenido?

Mensaje Email MarketingFoto: Ryan Hyde

Interesante

Tiene que atraer al destinatario, captar su atención y ser relevante. No obstante, tenemos que tener en cuenta que un mismo contenido no resultará interesante para todo el mundo. Por ejemplo, una oferta del 75% en unas gafas graduadas masculinas puede resultar muy cautivadora si eres hombre y problemas oculares; pero si no, no. Hay que adaptarse a los receptores, saber quiénes son, qué quieren y qué les gusta.

Una manera de conocer a nuestros destinatarios es a través de los formularios. En el formulario de suscripción a nuestra newsletter, por ejemplo, ya podemos pedir algunos datos que nos resulten importantes; pero no hay que abusar, pues podemos perder suscriptores por pedir demasiados datos personales. Lo mejor es ir recaudando información poco a poco, cuando ya están suscritos, e ir añadiendo esa nueva información a nuestra base de datos.

 

Adecuado

Un contenido relevante e interesante, puede no resultar adecuado en ciertos momentos. En verano, la publicidad por correo electrónico de aparatos de aire acondicionado puede proporcionar ventas, pero dudo que ocurra lo mismo si lo hacemos en invierno –a no ser que sea una promoción muy especial aprovechando, precisamente, que es invierno.

 

Corto

Pocos son los que en Internet leen textos largos y espesos. Apenas tenemos tiempo para convencer al destinatario, así que no lo perdamos con rodeos. Hay que ir al grano y transmitirle el mensaje que queramos. Uno de los principales motivos por los que los suscriptores se dan de baja de una newsletter es porque encuentran el contenido pesado. Cuanto mayor sea la frecuencia de envío de newsletters o correos comerciales, menor ha de ser la longitud del mensaje.

 

Personalizado

Siempre se consiguen mejores resultados con la personalización de los mensajes. Añadiendo la provincia del destinatario, su nombre, el nombre de su empresa…, el receptor percibirá que el contenido está especialmente pensado para él. Y, realmente, debería ser así. Algunos programas de e-mail marketing como Sarbacán permiten personalizar el mensaje de manera automática. ¡Aprovechad esta funcionalidad!

 

Finalmente, recuerda que todo esto debes combinarlo con un buen diseño de tu e-mailing y un call-to-action efectivo, teniendo en cuenta el tipo de email masivo que estés enviando. No olvides tampoco incluir el enlace de baja en la parte inferior del mensaje –es obligatorio por ley y, además, evitamos enviar correos electrónicos a gente que no está interesada en ellos– y enlaces para compartir tu e-mailing en redes sociales.

En el e-mail marketing la introducción es clave

Poco a poco hemos ido viendo algunos de los elementos fundamentales del email marketing. Hoy veremos uno más: la introducción. Esas primeras líneas del mensaje serán clave para que el destinatario haga lo que esperamos de él, así que no las menospreciemos. Veamos cómo optimizar esta parte del correo electrónico.

Foto: Desi

Afecta a la tasa de apertura

Para empezar, en algunos clientes de correo electrónico, como Gmail, las primeras líneas del mensaje se pueden leer sin abrir el email. De este modo, la tasa de apertura también se puede ver afectada por la introducción. El fragmento de texto que se visualice dependerá de la longitud del asunto del correo electrónico, pero suelen ser alrededor de 15 o 20 palabras.

Por ese mismo motivo, es interesante personalizar las primeras líneas del mensaje. Si no lo hemos hecho ya en el asunto, poner el nombre del destinatario en la introducción que es visible en clientes como Gmail puede ayudar a mejorar la tasa de apertura.

 

Atractiva, breve y al grano

Muchos clientes de e-mail, más aún en versiones móviles, ofrecen poco espacio para el mensaje, por lo que muchas veces los destinatarios tendrán que hacer scroll para leerlo todo. El texto con el que empecemos será fundamental para que lo hagan o no.

Captemos la atención del receptor al momento. Trasmitamos lo que queremos en esta parte poniendo las ofertas, los beneficios, la información más relevante… Es importante ser claros y concisos, pues ante una pantalla la atención de los usuarios es muy baja y, en la mayoría de los casos, solo escanean el contenido. ¡Pongámoselo fácil!

 

Incluir un call-to-action

Es interesante incluir un CTA al inicio. Es la parte más visible del mensaje, por lo que los destinatarios no tendrán que buscar mucho para saber qué esperamos de ellos. Además, muchos receptores no necesitarán leer toda la información o el contenido para decidirse a hacer clic en él. Si está bien indicado y claro lo que queremos que hagan no necesitarán bajar por el e-mail para pasar a la acción.

Elementos del e-mailing

Queremos hacer una campaña de e-mail marketing y ya tenemos claro el objetivo de ésta y, también, a qué destinatarios, previamente segmentados, se la vamos a enviar. Ahora llega el momento de ponernos con el contenido. No obstante, para poder hacer las cosas correctamente, primero hay que saber qué elementos estructurales debe tener nuestro email.

Foto: Scott Maxwell

Elementos de un email comercial

Remitente

Suele ser el gran olvidado y es, sin embargo, uno de los elementos más importantes. Con él puedes inspirar confianza a tus destinatarios o hacer que sean reacios a abrir tu correo electrónico si no son capaces de identificarte. Lo mejor es poner el nombre de tu empresa o el de uno de sus departamentos.

Asunto

Es el otro elemento clave, junto con el remitente, para que el receptor abra o borre tu e-mail comercial. Tiene que ser corto, claro, conciso, atractivo… En definitiva, tiene que llamar la atención de los destinatarios. Pero también tiene que pasar los filtros anti-spam. Por eso, evita las palabras que utilizan los spammers, como gratis.

Encabezado

El header o encabezado del email contiene el logo de la empresa y su eslogan. También tiene un link para ver el la copia web del correo electrónico –por si alguien tiene problemas para verlo correctamente–  y puede incluir el enlace de baja, aunque suele ser más habitual encontrarlo en el pie del mensaje. Si es un correo electrónico promocional, debe llevar la palabra publicidad.

Introducción

Son las primeras líneas del mensaje, las que el destinatario va a ver si abre el e-mail, aunque decida no hacer scroll. Tiene que ser interesante para el receptor, que le incite a continuar leyendo tu correo electrónico.

Cuerpo del mensaje

Si hemos conseguido que abra el correo y, una vez dentro, que quiera leerlo, más nos vale no decepcionar al destinatario. El formato dependerá del tipo de mensaje que queramos enviar. Si es un email comercial, céntrate en una sola idea y utiliza un lenguaje sencillo y directo.

Call to action

Lo más probable es que quieras que el destinatario reaccione con tu correo electrónico y que compre tu producto, visite tu página web, solicite más información… ¡Pónselo fácil! Coloca un enlace o un botón llamativo que incite al receptor a hacer clic en él.  >> Leer más: ¿Qué es un call-to-action?

Landing page

¿Dónde llegan los destinatarios cuando han hecho clic en el call to action? La landing page, aunque no es propiamente un elemento del e-mail, es tan importante como éste. De nada nos sirve que lleguen allí si después no saben qué hacer o no les interesa. Tiene que ser coherente con el correo electrónico que has enviado y hacer que finalicen la acción que esperas de ellos. Tiene que estar bien estructurada, ser clara y sencilla y no entretener demasiado a los usuarios.

Pie del mensaje

Finalmente, en el pie del mensaje colocaremos más elementos que den confianza al receptor, como los datos de la empresa, la política de privacidad y el link de baja si no lo hemos puesto en el encabezado.

 

Una vez listo el contenido, solo tenemos que comprobar antes del envío que cumple con todas las normas anti-spam, hacer una prueba para estar seguros de que se visualiza correctamente en distintos programas de correo y realizar el envío de la campaña de emailing.

Cómo conseguir contactos con una landing page

Uno de los pasos más complicados en el email marketing es conseguir contactos opt-in. Hay diversas maneras de captarlos, pero una de las más eficaces es crear una landing page específica para este fin. Hace unos días leíamos en coppyblogger algunos características claves que esta página debería tener. Aquí os dejamos algunas traducidas y resumidas.

landing page para captar contactos opt-in sarbacan software

¿A quién quieres?

Sin una comprensión clara y detallada de lo que quieres, no se puede crear un mensaje con la suficiente fuerza para despertar el interés y ganarse la confianza del suscriptor potencial. Tienes que diseñar la landing page enfocándote en las personas que quieres que se suscriban a tu lista.

 

¿Qué quieres que hagan?

La landing page tiene un objetivo: hacer que la gente se inscriba a tu lista de correo electrónico. Cada palabra y cada elemento de la página debe apoyar a la acción individual. Si no lo hace, no funcionará. Hay que crear una página centrada en el opt-in tomando un enfoque que es diferente del diseño de la página web normal. Una página, una sola acción.

 

¿Cuáles son los elementos esenciales?

  • Un título: ha de llamar la atención de inmediato.
  • Beneficios: se tienen que resaltar los beneficios de inscribirse con letras llamativas.
  • Call-to-action: hay que decirle explícitamente a la gente que se inscriba.
  • Un formulario opt-in: la forma de inscribirse.
  • La prueba (opcional): podría ser el número de abonados en esta suscripción, testimonios de suscriptores, críticas y menciones en medios de comunicación, etc.

 

¿Qué incentivo deberías darles?

Siempre ha sido una buena táctica ofrecer un incentivo por adelantado. Podría ser un webminar, un seminario de audio o un regalo promocional. En muchos sectores, esta estrategia sigue funcionando muy bien. En otros, sin embargo, los suscriptores lo considerarán spam o simplemente se darán de baja. La clave es que la gente se dé cuenta de que le estás dando más de lo que estás tomando (pitching).

 

¿Cuánta información se puede pedir?

Cuantos menos datos pidas, más gente se registrará. Se ha comprobado que, entre pedir nombre y dirección de correo electrónico en el formulario de suscripción o únicamente la dirección de correo electrónico, los resultados son mejores en el segundo caso. Si por las características de tu negocio necesitas obtener más información, lo que podrías hacer es conseguir las direcciones de e-mail en el primer formulario y, después, enviar correos electrónicos con contenido valioso para los contactos que culminase con un call-to-action solicitando la información a través de un formulario de contacto.

 

Estos consejos son resultado de mucha experiencia. Cambios en los titulares, colores de los botones y otros pequeños retoques pueden marcar una gran diferencia en el ratio de emails opt-in. Busca tu propia fórmula de éxito, pero recuerda siempre la norma principal: crea una landing page sencilla.

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