Queremos hacer una campaña de e-mail marketing y ya tenemos claro el objetivo de ésta y, también, a qué destinatarios, previamente segmentados, se la vamos a enviar. Ahora llega el momento de ponernos con el contenido. No obstante, para poder hacer las cosas correctamente, primero hay que saber qué elementos estructurales debe tener nuestro email.

Foto: Scott Maxwell
Elementos de un email comercial
Remitente
Suele ser el gran olvidado y es, sin embargo, uno de los elementos más importantes. Con él puedes inspirar confianza a tus destinatarios o hacer que sean reacios a abrir tu correo electrónico si no son capaces de identificarte. Lo mejor es poner el nombre de tu empresa o el de uno de sus departamentos.
Asunto
Es el otro elemento clave, junto con el remitente, para que el receptor abra o borre tu e-mail comercial. Tiene que ser corto, claro, conciso, atractivo… En definitiva, tiene que llamar la atención de los destinatarios. Pero también tiene que pasar los filtros anti-spam. Por eso, evita las palabras que utilizan los spammers, como gratis.
Encabezado
El header o encabezado del email contiene el logo de la empresa y su eslogan. También tiene un link para ver el la copia web del correo electrónico –por si alguien tiene problemas para verlo correctamente– y puede incluir el enlace de baja, aunque suele ser más habitual encontrarlo en el pie del mensaje. Si es un correo electrónico promocional, debe llevar la palabra publicidad.
Introducción
Son las primeras líneas del mensaje, las que el destinatario va a ver si abre el e-mail, aunque decida no hacer scroll. Tiene que ser interesante para el receptor, que le incite a continuar leyendo tu correo electrónico.
Cuerpo del mensaje
Si hemos conseguido que abra el correo y, una vez dentro, que quiera leerlo, más nos vale no decepcionar al destinatario. El formato dependerá del tipo de mensaje que queramos enviar. Si es un email comercial, céntrate en una sola idea y utiliza un lenguaje sencillo y directo.
Call to action
Lo más probable es que quieras que el destinatario reaccione con tu correo electrónico y que compre tu producto, visite tu página web, solicite más información… ¡Pónselo fácil! Coloca un enlace o un botón llamativo que incite al receptor a hacer clic en él. >> Leer más: ¿Qué es un call-to-action?
Landing page
¿Dónde llegan los destinatarios cuando han hecho clic en el call to action? La landing page, aunque no es propiamente un elemento del e-mail, es tan importante como éste. De nada nos sirve que lleguen allí si después no saben qué hacer o no les interesa. Tiene que ser coherente con el correo electrónico que has enviado y hacer que finalicen la acción que esperas de ellos. Tiene que estar bien estructurada, ser clara y sencilla y no entretener demasiado a los usuarios.
Pie del mensaje
Finalmente, en el pie del mensaje colocaremos más elementos que den confianza al receptor, como los datos de la empresa, la política de privacidad y el link de baja si no lo hemos puesto en el encabezado.
Una vez listo el contenido, solo tenemos que comprobar antes del envío que cumple con todas las normas anti-spam, hacer una prueba para estar seguros de que se visualiza correctamente en distintos programas de correo y realizar el envío de la campaña de emailing.