bases de datos emailing

Ejemplos para hacer crecer bases de datos de emails

Tienes que centrarte en hacer crecer tu base de datos. Recuerda que continuarás borrando nombres de tu lista, así que, para construir tu campaña, hacer crecer la lista es una táctica digital primaria. Aquí tienes cuatro casos de diferentes empresas que puedes aplicar a tus propias campañas.

base de datos de emails sarbacan softwareFoto: Mandiberg

Cooperativa de ahorro y crédito

A una empresa de este sector se le ocurrió una manera para atraer a los jóvenes durante el verano. Pidieron a sus clientes que sus hijos participaran en un concurso literario veraniego. El texto tenía que ser una redacción que describiera qué harían con 250 mil dólares si fueran el alcalde de la ciudad.

Los padres entregaron las redacciones e incluyeron la edad de sus hijos, sus objetivos educativos, etc. como parte de la inscripción. Toda esta información se mantuvo en una base de datos que permitía a la cooperativa enviar productos educativos, seguros y préstamos especiales para los hijos de los clientes.

 

El banco

Otra institución financiera envío una campaña de e-mail marketing con dos asuntos: “¿Qué pasa si ganas la lotería?” y “¿Qué pasa si ganas un millón de dólares?”. Los destinatarios tenían que decir qué harían con esos premios. Obviamente, el email captó la atención y consiguió muchos clics hacia la landing page diseñada para capturar productos que los participantes comprarían si tuvieran un millón de dólares. Toda la información alimentó la base de datos del departamento de marketing y es usada hoy en día para crear programas de marketing personalizados para cada cliente.

 

Grandes almacenes

Muchos grandes almacenes tienen listas de bodas. Las parejas llegan, se registran y seleccionan productos que les gustaría recibir. Este gran almacén permitía a las parejas anunciar su boda vía e-mail y daba a los destinatarios la opción de felicitar a la pareja a través de un correo electrónico personalizado y ojear su lista de boda.

Después de la boda, los recién casados recibían un email con una oferta exclusiva de tres días. Presentando su lista, los productos que no hubieran recibido de su lista tendrían un descuento. Al mismo tiempo, toda la información fue almacenada para futuras campañas de marketing: la vajilla se ponía en rebajas, bajaba el precio de una lámpara que les gustaba… Las posibilidades eran infinitas y todas las ofertas estaban completamente segmentadas.

 

Tienda con web

Alrededor del año 2000, una empresa de decoración ofrecía tratamientos para ventanas, carpetas y otros muebles. Tenían mucho tráfico en su página web, así que intentaron algo único ofreciendo 5 mil dólares para gastar en la tienda. Para ganar, los participantes tenían que escribir cosas sobre su casa y decir cómo gastarían el dinero. Concedieron un gran premio y ofrecieron descuentos a todos los demás para los productos que habían puesto en su lista de deseos.

 

Como conclusión, si tuviera que elegir cinco factores clave para tu éxito, el crecimiento de tu base de datos de e-mails sería uno de ellos. Además, no olvides impulsar otras técnicas de atracción como el social media, el marketing móvil o el marketing directo. Tienes que seguir haciendo crecer tu base de datos de manera sutil, manteniendo a los destinatarios interesados y creando conversaciones interactivas con aquellos a los que sirves.

Post original en Email Yogi.

Paco, el spammer de la esquina

Como ya os dijimos, ayer estuvimos en la octava edición del Social Media Point llamada E-mail marketing en tiempos de medios sociales. Ofrecimos una ponencia en la que presentamos a Paco, el spammer de la esquina.

 

No todos los spammers son profesionales que utilizan robots rusos. Hay otro tipo de personas que hacen spam y que ni siquiera son conscientes de que lo hacen. Muchas de ellas son pequeños empresarios o emprendedores como nuestro Paco, que, sin quererlo, se convertirá en Paco, el spammer de la esquina.

 

Los primeros envíos de Paco

Para desarrollar su negocio –importación de juguetes–, nuestro amigo quiere hacer e-mailing. Al principio, coge su agenda de papel y unos contactos de su bandeja de correo electrónico y envía un primer email comercial a 45 contactos. Eso ya es spam, según lo que marcan las leyes. Pero como son contactos a los que ya estaba conectado de alguna manera anteriormente, obtiene una venta.

Como ve que ha tenido un resultado rápido y sin coste –más que el tiempo invertido–, decide ampliar su base de datos. Lo que hace es buscar en Google “correos tiendas de juguetes” y en paginasamarillas.es más direcciones de correo electrónico. Así, consigue tener 349 contactos. Abre su Hotmail, pega esos e-mails… y se le deniega el envío, porque hay un límite diario.

 

La IP podrida

Ese límite se va reduciendo cuantos más envíos hace Paco, por eso vuelve a entrar en Google y busca “como enviar correo masivo”. Se descarga un programa gratuito, lo configura con el SMTP de su Proveedor de Servicios de Internet (ISP) y hace el envío a sus ya 4.349 contactos. Esta vez, no obstante, no obtiene ninguna venta. ¿Por qué?

Paco llama a uno de los contactos y pregunta por su correo. El contacto le dice que no ha recibido nada, ni siquiera en la carpeta de spam. El email de Paco se ha perdido. No llegan, porque su IP ha perdido reputación y es considerada una spammer por los ISP.

 

Los errores

Evidentemente, vuelve a buscar la solución en Google: “Mis correos no llegan”. Encuentra a Sarbacán, contrata el pack más barato, diseña su mensaje y hace el envío a través del Servicio de Enrutamiento Profesional de nuestra empresa. Antes, el correo es revisado por el servicio de moderación de Sarbacán, y éste decide no enviarlo.

Ven que la base de datos de Paco es mala. Como hemos visto, los destinatarios no eran opt-in; pero, además, se encuentran muchos rebotados, spamtraps… El mensaje también tiene muchas carencias; no por lo cutre que parece, sino, principalmente, porque no tiene enlace de baja.

 

¡Gracias a los Pacos!

No obstante, no hay que crucificar a Paco ni a todas las otras PYMES que están llegando –tarde– al email marketing y a las redes sociales. Hay que enseñarles a hacerlo bien. Y lo consiguen gracias al servicio de moderación y a otros consejos que reciben sobre emailing. Gracias a estas pequeñas y medianas empresas, el negocio del marketing por correo electrónico se está desarrollando y creciendo a un ritmo extraordinario.

Como expertos, a la hora de comunicar tenemos que ponernos en la piel de esos empresarios que empiezan a hacer e-mails comerciales, porque son nuestros clientes. Y, como tales, nosotros solo podemos hacer una cosa: darles las gracias por atreverte a hacer email marketing y por aprender al lado de empresas como la nuestra.

La segmentación para llegar al target adecuado

El primer paso para elaborar una campaña de email marketing es determinar el objetivo. Todo lo demás –el mensaje, la personalización, el envío, la evaluación de los resultados…–, dependerá de lo que esperemos conseguir. Con la meta clara, lo primero que tendremos que decidir es a quién enviamos nuestro email.

target sarbacán softwareFoto: vizzzual.com

La segmentación

Para una empresa, el principal objetivo es vender. No obstante, hay muchas maneras de conseguirlo y puede haber propósitos secundarios. Con un envío masivo de correos electrónicos podemos pretender captar nuevos clientes, informar a los clientes actuales de nuevos productos o servicios, buscar partners… Evidentemente, para cada uno de esos casos, los destinatarios que elijamos serán distintos. A esa distinción entre destinatarios se le llama segmentación.

Ese es un primer nivel de división entre contactos. La segmentación puede ser mucho más acurada. Dentro de nuestros clientes y clientes potenciales, podemos querer distinguir entre distintos perfiles: por sexo, por situación greográfica, por edad, por intereses… Si lo que buscamos son partners, podemos hacer segmentaciones por el tipo de empresa, actividad económica o tamaño de la compañía, entre otros muchos factores.

La segmentación, pues, no solo sirve para personalizar el mensaje. Cuanto más fragmentemos nuestra base de datos, más nos podremos adaptar a los intereses de nuestros destinatarios. Y, si somos capaces de generar contenido de valor para nuestros contactos, mejores resultados obtendremos.

 

El opt-in

Ya que estamos hablando de contactos, creo que es oportuno volver a repetir –hasta la saciedad si hace falta– que los destinatarios tienen que ser opt-in. Dicho de otra manera, tienen que haber dado su consentimiento para recibir tus e-mails. De lo contrario, no realizas una campaña de emailing, sino spam. Así, difícilmente tus contactos se interesarán por tus correos electrónicos o newsletters, sin contar que podrías tener consecuencias legales. Recuerda, además, que la mejor manera para conseguir contactos o ampliar tu base de datos es a través de un formulario de suscripción.

Malas bases de datos: el riesgo de los spamtraps

A estas alturas, ya deberíais saber por qué es importante tener una base de datos opt-in para hacer emailing y cómo conseguir destinatarios de manera legítima, por ejemplo a través de formularios de suscripción. No obstante, si todavía tenéis la tentación de comprar una base de datos, os damos un motivo más por el que no hacerlo: los spamtraps.

spamtrap sarbacan software email marketingFoto: Tim Pierce

Qué es un spamtrap

Un spamtrap es una dirección de correo electrónico que no ha sido creada con un fin comunicativo, sino que su función es dar caza a los spammer. Estos e-mails se esconden para que solo los recolectores de direcciones de correos utilizados por los interesados en enviar emails no solicitados los encuentren. Como el propietario de estos correos electrónicos no ha dado ninguna autorización para que le envíen mensajes, automáticamente todos los que reciba serán considerados mails no solicitados.

 

Consecuencias de enviar emails a un spamtrap

Un spamtrap puede ir recibiendo mensajes que serán utilizados por un sistema de anti-spam automatizado. Dicho sistema bloquea todos los correos electrónicos con el mismo contenido que llegan a otras direcciones de e-mail, considerándolo un mensaje no solicitados o, dicho de otro modo, spam. Además, la dirección de IP del emisor puede ser añadida a una blacklist (lista negra), por lo que todos sus mensajes podrían considerarse spam.

La mayoría de las bases de datos que se pueden comprar en Internet contienen algún spamtrap para atrapar a los que realizan malas prácticas en sus campañas de email marketing. Por eso nuestra recomendación a los usuarios de Sarbacán es simpre igual: no utilizar bases de datos externas.

El formulario de suscripción

Una vez tenemos claro que el e-mail marketing es útil para nuestra empresa y hemos marcado de manera clara los objetivos, es el momento de pasar a la acción. Pero ¿a quién enviamos nuestros correos electrónicos si no tenemos una base de datos? ¿De dónde sacamos a los destinatarios? La mejor opción es crear un formulario de suscripción.

formulario suscripción newsletter sarbacán software email marketing

El Opt-in

Ya hemos hablado anteriormente de la importancia de tener una base de datos opt-in. Obtener el consentimiento del receptor del email es lo que marca la diferencia entre el emailing y el spam. Por eso, si queremos conseguir destinatarios a los que enviar nuestra newsletter o conseguir nuevos contactos para nuestra base de datos, el mejor método es crear un formulario en el que la gente de suscriba de manera voluntaria.

Si eres cliente de Sarbacán Software, podrás crear tus propios formularios en el Área de cliente.

 

El formulario eficaz

No todos los formularios son eficaces. Si quieres que la gente lo complete, sigue estos consejos.

No pidas demasiada información

Pide solo los datos que realmente te interesen. Si solo es la dirección de email, no pongas ningún campo más. Si estás pensando en personalizar el mensaje con el nombre o segmentar geográficamente, ¡adelante!; pero no te excedas. A nadie le gusta dar demasiada información personal.

Además, pedir más datos de los necesarios puede hacer muy largo el formulario y va a estar minutos completando una tabla. Cuanto más corto, rápido y fácil se lo pongas, más posibilidades de éxito tendrás.

 

Deja elegir al usuario

Segmentar por intereses es muy eficiente. Deja que el destinatario elija qué le interesa recibir si puedes dividir tu contenido en distintas temáticas. Un ejemplo muy sencillo: si tienes una tienda deportiva y quieres enviar las novedades de cada sección, permite que el usuario decida de qué deporte quiere recibir información. De forma general, el usuario rellenará el formulario para obtener algo preciso, y ello debe ser atractivo.

 

La política de privacidad

Es importante que se incluya un enlace con la política de privacidad que sigue la empresa y que garantice el cumplimento de la LOPD.

Como funcionan los anti-spams

La tasa de entrega de tus emailings o entregabilidad, si te gustan los barbarismos de nuestra jerga, depende del análisis del mensaje por los filtros anti-spam. Se centran en el contenido del mensaje, pero ante todo en la reputación del remitente. ¿En la práctica, como estiman esta reputación?

Foto: Tess Watson

Aquí están los indicadores que utilizan los filtros antispam para calificar tu reputación y luego decidir si llegarán tus correos o serán bloqueados:

La tasa de queja

Es el resultado del número de personas que han hecho clic en “Marcar como spam” o “Correo no deseado”. No hay que olvidar que la definición de un spam depende sobre todo de la visión subjetiva del destinatario. La legitimidad de tus envíos depende de ella. Para que quede baja esta tasa, envía emails solamente a contactos opt-in (que así han marcado su interés para tus envíos) y pon en evidencia el enlace de baja en tus mensajes. Sarbacán gestiona la bajas para ayudarte con este último tema.

 

La tasa de rebotados

Un rebotado (bounce para los políglotas) es un mail que rebota metafóricamente sobre la pared del vacío virtual (no temas: ya se acaba mi momento lírico). Para decirlo de manera sencilla, en la mayoría de los casos la dirección e-mail no existe o ya no existe. Para que sea baja esta tasa,  haz doble opt-in (inscripción con mail de validación), actualiza con regularidad tu base de datos… y, con Sarbacán, gestiona automáticamente los rebotados.

 

Los spam-traps

También tienen el lindo nombre de honey pot. Son direcciones trampas que están incluidas en bases de datos de compra y diseminadas en la red. Todos los emails que lleguen a estas direcciones son por definición spam. Los dos errores que hay que cometer sistemáticamente para estar seguro de tener una reputación de spammer son: comprar listas de contactos y utilizar una “aspiradora de e-mail” (software que recurre a la web y recupera los mails que aparecen). Así aparecerán spam-traps en tus bases de datos.

 

El volumen de envío

Por supuesto es más sospechoso alguien que envía campañas masivas de email marketing, aunque el tamaño de la base de datos no determine su legitimidad. Una única solución: la exigencia de buenas prácticas debe elevarse con el número total de emails enviados. Y espero que no seáis y penséis que con dividir los envíos bastará…

 

La autentificación

Los filtros antispams utilizan varias normas para autentificar el remitente de un e-mail. Se requiere configurar el servidor utilizado para el envío con el SPF, asi como el Sender ID de Microsoft o el DomainKeys de Yahoo!, que está evolucionando en DKIM hasta convertirse en estándar IETF… Si utilizas nuestro servicio de enrutamiento profesional, no tienes que preocuparte de todos estas siglas espantosas. Sarbacán cumple con todos estos requisitos (y más).

 

El análisis del contenido

Los antispams utilizan cada vez más herramientas de análisis del código, del texto e incluso de las imágenes de los correos. Es entonces importante enviar mensajes con:
- Un código HTML integro y de calidad.
- Un buen ratio texto/imagen.
- Enlaces coherentes con el texto (por eso proponemos la personalización de los enlaces).
- Pocos spam words tipo “gratuito”, “dinero”, “promociòn”, etc. Por supuesto, con un asunto como “enlarge your viagra”, tu mensaje tendrá escasas opciones de llegar.
También detectan la presencia de links que ya fueron localizados en el contenido de un mensaje de un envío ilegítimo anterior.

 

Al final es muy sencillo: si no quieres que tus mailings sean considerado spam… ¡no envíes spam!

¿Son demasiados argumentos para una conclusión tan simplona?

Bases de datos opt-in para email marketing

“Opt-in o no opt-in, esa es la cuestión”, hubiese dicho Shakespeare si viviera y tuviera que hacer una campaña de marketing por email. Escoger una cosa u otra depende de lo que quieras hacer: ¿buen email marketing o spam?


El spam

Ya hemos hablado anteriormente de lo que es el spam y de las consecuencias legales que puede tener. Resumiendo, diremos que es aquel procedimiento que consiste en enviar emails sin que los destinatarios hayan dado su permiso. En España, eso es ilegal y las multas pueden llegar a los 600 mil euros. Como ves, enviando emails no deseados no solo pones en peligro tu reputación, sino también tu negocio.

En parte es normal que haya quien sienta cierta atracción por hacer spam, pero no deja de ser dramático que la popularidad de esta mala praxis esté creciendo por ser barata y menos laboriosa que realizar una campaña de emailing correcta y legítima. Pero esos ahorros en tiempo y dedicación pueden salir caros.

El spam es de mal gusto para los receptores. Muchos clientes potenciales simplemente harán caso omiso de esos emails o los remitirán a la carpeta de spam, si es que han logrado pasar los filtros de los servidores de correo electrónico. No obstante, en el peor de los casos, el spammer será denunciado a un Proveedor de Servicios de Internet (ISP) y éste le suspenderá la web. En definitiva, el spam no funciona. No te proporciona clientes y el riesgo que corres haciéndolo es muy alto.

 

El opt-in

El email marketing legítimo utilizando bases de datos opt-in consiste en remitir emails comerciales a personas que lo hayan solicidato. De este modo, se consigues llegar a clientes que realmente están interesados en los servicios o productos que se ofrecen. Por eso y porque te ahorras problemas legales, el opt-in es manera correcta de actuar. Este proceso puede llevarte más tiempo y puede ser una labor más intensa, pero los beneficios sobrepasan los inconvenientes.

 

Email marketing vs. spam

El email marketing no es spam, aunque a menudo estos términos suelen confundirse. Hacer emailing puede beneficiar mucho a las empresas, tanto en conversiones como en reputación; mientras que hacer spam perjudica claramente al emisor.

Los límites entre ambas prácticas son difusos y esto provoca que muchos sean catalogados como spammers sin ser conscientes de ello. ¿Quieres tener claro qué es el email marketing y qué es el spam?

Las diferencias

  1. La base de datos: Si haces emarketing, envías correos electrónicos solo a aquellas personas que te han dado su permiso (opt-in email), tal como marca la legislación vigente. En cambio, un spammer utilizará tácticas ilegítimas y utilizará direcciones de correo electrónico de personas que no ha dado su consentimiento −y, posiblemente, se encontrará con spamtraps. 

  2. La segmentación: Ambas prácticas realizan envíos de correo electrónico de manera masiva, pero el email marketing segmenta los destinatarios según diversos criterios (edad, situación geográfica, objetivo del emailing…). El spammer no hará ninguna segmentación. 

  3. La frecuencia de envío: Si quieres evitar ser considerado un spammer, no acribilles a tus contactos con emails. ¡No seas pesado! Envía solo cuando tengas algo interesante que decir. 

  4. La identificación del emisor: Es importante que te identifiques correctamente. Esto es un elemento de confianza. Muchos spammers utilizan un remitente falso. 

  5. El asunto: El asunto del email en el spam típico –pero no todo– suele seguir el siguiente esquema: un título descriptivo en mayúsculas seguido de una serie de signos de exclamación y/o interrogantes. Utiliza un mensaje corto y explícito que sea comprensible rápidamente. 

  6. El link de baja: Siempre tienes que dar la opción a tus destinatarios de que dejen de estar en tu base de datos con el link de baja. Evidentemente, a alguien que hace spam esto no le interesa. 

  7. El contenido: Los Proveedores de Servicios de Internet (ISP) analizan el contenido de los emails en busca de palabras usadas frecuentemente por los spammers, como freesex, rolex o viagra. Evita estos términos. La personalización de los correos, como ya hemos dicho, también es una buena estrategia para no acabar en la carpeta de spam. 

  8. ¿Datos adjuntos?: Evítalos. Solo hacen aumentar el peso de tus mensajes. Además, muchos servidores de correo electrónico bloquean estos emails.

 

Cumplir todos los requisitos del email marketing no siempre es garantía de que tus mensajes lleguen a sus destinatarios. De hecho, hoy en día el nivel de entregabilidad es difícil de predecir. Puede que unos de tus propios receptores hayan configurado su filtro anti-spam de un modo tan restrictivo que tu email no llegue de ninguna manera. Sin embargo, evitando caer en prácticas propias de un spammer y utilizando una buena herramienta de envío, aumentas las posibilidades de que tu correo llegue a buen puerto –o, en este caso, buzón.

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